Os voy a contar un cuento chino.


Martes por la tarde, 06 p.m., pregunta para Natalia, Isa y Pepón. ¿Si yo os digo DEONTOLOGÍA DEL PERIODISMO? qué decís? Isa decía PRINCIPIOS, Natalia KAPUSCINSKI, José Luis decía CUENTOS CHINOS, él tenía razón, ellas también pero menos.
Os voy a contar un cuento chino, bueno, lo haré por tanto en chino. Dice el traductor de Google:
一定要记住三个R 
尊重自己 
尊重他人 
为自己的行为负责。

Cuenta un buen cuento chino que siempre hay que caminar bajo el paraguas de las tres ERRES, traduzco
            Respeto a ti mismo.  Respeto hacia los demás.  Responsabilidad por tus actos.".

Imagino, seguro que bien, que Pepón pedía el esfuerzo hecho. El buen periodismo tiene que ver con un buen cuento chino, sus principios deontológicos también. No hay periodismo si el periodista no se respeta, no lo hay sin respeto a los demás, imposible entenderlo si no es desde la responsabilidad de saber de la importancia de lo que publicamos.

En el comienzo del cuento mi vergüenza, irrecuperable, por lo publicado sobre la llegada a Melilla de 500 personas, inmigrantes los llamamos, irregulares también. Veía La 1, veía Canal Sur, veía Antena 3,; veía, escuchaba y oía. Mucha información, poco o ningún contexto. Mucho QUÉ y mucho CUÁNDO y CUÁNTOS, escaso POR QUÉ. Hoy en clase se lo contaba a los jóvenes periodistas que lo serán. "Si dejáis caer la deontología soportar al menos la ontología".



Preguntaba en clase si no se habían hecho la pregunta de por qué la mayoría de los 500 inmigrantes venían desde Mali, preguntaba si sabían qué pasa en Mali, preguntaba por las preguntas que muy pocos medios se habían hecho. Las preguntas que no gustan al gobierno, ni hablar del nefasto Ministro del Interior. Los alumnos hablaban de avalanchas, de asaltos, de concertinas y pinchos, de inseguridad ciudadana.

Les he contado que en Mali había un presidente (Amadou Toumani Touré) que algunos llamaban el Ghandi de África, por su compromiso con los más débiles. Les he contado que en el 2012 allí hubo un golpe de estado y los militares arrasaron o lo pretendieron con la sociedad civil. y muy especialmente con quienes tenían ideas propias. Les he contado que las ONGs pretendieron y pretenden que el mundo mire allí donde debe porque la hambruna amenaza a cientos de miles de personas. Les he contado también que gran parte de aquellos refugiados son, quizás con otros nombres, los inmigrantes que ayer asaltaban saltaban la valla. Les he contado que no se les puede repatriar porque con el golpe de estado se suspendió el acuerdo de repatriación España-Mali, una manera de evitar que los inmigrantes fueran asesinados al ser deportados. Les he contado que mi objetivo y espero también el suyo sea no olvidar la regla de las tres ERRES, quiero que me gobiernen los cuentos chinos, los buenos

Y mientras tanto, sí, a las puertas de Melilla, también de Ceuta, va nuestro infame Ministro del Interior para hacerse fotos y para hablar de avalanchas, de irregulares, de sin papeles y de alertas. Sr Fernández Díaz, déjese de malos cuentos chinos.

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2 comentarios:

Reynaldo Romero Romero dijo...

Supongo que debe ser un terreno un tanto pantanoso el informar sobre lo que haría del salto de la valla una acción más que justificada. Sería muy pantanoso para los intereses de los medios decir abiertamente que esa valla tan cruel no debería estar ahí y que la responsabilidad del periodismo y de todo el mundo es buscar y defender la justicia (humanidad). Supongo. Lo que no supongo y tengo claro, es que todo lo que no sea contar eso, si señor profe, son cuentos chinos.

Roberto Lakidain dijo...

Claro Rey, ya compañero de fatigas, hay que contar la valla, el asalto, hay que contarlo y contarlo sobre todo; no hay ahí un cuento chino, muy al contrario. El cuento chino que los políticos escriben en arameo y así se lo traducen a los medios es: "Si contáis lo de Mali y contáis lo de todas las Malis que son nos metéis la presión de la opinión pública y eso no nos gusta y como no nos gusta y si lo hacéis más días entonces nos enfadamos, nosotros y las empresas a las que llamamos para que se enfaden, las del IBEX 35, y así, ya enfadadas, dejarán de publicitarse en vuestros medios y entonces ....".

Y ahí el cuento chino que me pone malo ... como a ti (-_-). Abrazo.

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