Es el terreno que pretendo, el de los principios básicos. Caminando por ahí me encontré un día con Eduardo Galeano y tome su mano: "Estoy comprometido con la pasión humana y con la certeza de que somos mucho más que lo que nos han dicho que somos".
Las palabras se están enfadando. En solidaridad con los periodistas han decidido cambiar su significado, también su estado de ánimo. La crisis de la profesión lo es también de significados. Los impuestos no suben, solo cambian en su ponderación fiscal. Los del escrache son nazis y Eduardo Madina es de ETA Las palabras ahora significan lo que otros quieren signifiquen. Ideología y mentira, excelente combinación. Las palabras se revuelven en silencio, arman su revolución. Con una PALABRA es muy sencillo armar una PALABROTA. Basta con embarazarla en la mentira, estilo Bieito Rubido, el director que se cargó la portada de un periódico, el ABC, y la puso al servicio de la derecha radical, la que no merece la pena. Una portada para que se vea en las teles, en las tertulias. Carrusel de mentiras. Una portada para vomitar crear opinión pública. Portadas que borran cualquier rasgo de periodismo, no están para eso. Portadas las del ABC que simulan fichas policiales, portadas que ofenden, que insultan, que se arrastran en los estercoleros de la mentira. Se acaban los periodistas, aguanta el periodismo.
Con MARA se hace AMAR, con LETRAS se hace LASTRE, con FRASE FRESA y con IMPONDERABLE IMPERDONABLE. Lo decía Juan Luis Vives "No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras". EL ABC va más allá. Con PROTESTA hace ETA y con DENUNCIA tambiénETA, así son sus anagramas, así se reboza en sus mentiras, en sus falsedades. Eduardo Madina es de ETA, la banda que intentó asesinarle, 19 de febrero del 2002..
Nefando, escribía. "Se dice de quien ejerce el viejo oficio de prestar el ojete para lubricar un
falo ajeno. Suerte de pecado que se traduce como uso y abuso de la amapola anal,
corta churros, chiquitín o camino desviao en el caso de una woman.
Blasfemia sodomal, nefasto, asqueroso, pero exquisito, una delicia vertebral que
hace sucumbir al macho más castizo cuando el señor P. les golpea la puerta
interior de la próstata con su cabeza leporina. Sacrilegio antinatura y
aberración carnal que cometen estos animales, decían los cartas al rey escritas
por los curas coños de la conquista, masturbándose en el confesionario." (Pedro Lemebel).
Las palabras se enfadan, aclaran significados. Se juntan para decir basta, copulan para abortar mentiras, también verdades. La palabra NEFANDO busca su anagrama, se confunde y abraza un nombre, BIEITO RUBIDO. El viejo oficio de prestar el ojete para lubricar un falo ajeno. Las palabras se enfadan, la vida continúa.
Llevo semanas detrás de una columna. Es blanca, parece un cilindro porque parece una columna, lo es. Yo me escondo, ella me protege, quid pro cuo. No tengo claro si soy yo quien me escondo de ellos o son ellos los que me evitan, algunos al menos. Detrás de la columna sillas vacías, yo. Delante de la columna periodistas, cámaras de televisión, José Ortega Cano, un par de puntos de share, cientos de miles de espectadores, cientos de miles de euros en publicidad. Ahí me refugié al comenzar el juicio que ya sólo espera sentencia. Ahí me refugié para refugiarme de los compañeros que no lo son porque no los siento más allá de la cortesía del "¡hola compañero!"; algunos, allí los más, los menos.
Entraba al juicio y el micrófono de la empresa en la que creí maridaba con otro, el de Ana Rosa, Quintana de apellido. Aprendí mucho, aprendí que a veces es mejor no ver, no escuchar, no estar; buscar la excepción que dice Carlos Boyero. Entraba al juicio maridado de lo vacuo, de la nada, con la desinformación de la mano. "Ortega Cano, se escuchó en la sala, iba borracho como una mula" y todas las teles buscaron a la experta testigo que debe saber, entiendo, cómo se emborrachan las mulas. Alquiler de ideales se leía al fondo, en la pared. Alquiler de locales leían mis compañeros. No sé.
Y detrás de la columna continúo. Instrucción de la juez Alaya, caso de los ERE. Fondo de reptiles, reptiles a por un fondo, cajeros de la caja, los que tapan a Bárcenas se destapan. El dinero de los parados, yo no sabía nada, el negocio de los sindicatos. Ponerle a todo comillas, ponerle a todo colores, rojos y azules. La verdad sepultada por montañas de mentiras.Ahora es peor, el único objetivo es desinformar mentir y manipular. Informar con la mentira en portada. Matemos al periodismo pero démosle un buen entierro. Me ofrezco, yo haré de nokanshi. Nos ha dado tanto que nos ha dado mucho, el periodismo.
Entierro elegante, con ritual, con protocolo, estilo Japón, por todo lo que ha sido. Aprendo detrás de la columna, quid pro cuo. Lo llaman NOKAN, precioso ritual de entierro, respeto a quien nos dice adiós. Cine de primer nivel si no hay mejor palabra para definirlo. Adiós al periodismo. Nokan (Yojiro Takita). Que suene una canción de cuna. Estamos en ello.
Me sentaba junto a ella, en un banco del Parlamento. Ella es cualquiera, buena compañera, fumaba y no me importaba, intentaba evitar su humo, no sus palabras. Cinco minutos de espe ra, suficientes para acercar las almas, aunque fuera un resquicio. "Roberto, esto se lo han cargado y ya no hay nada que hacer". Antes de ella era él, Alfredo, compañero de EFE, a las puertas de un ERE, uno de los primeros periodistas que conocí al llegar a Sevilla en 1990, en su momento lo admiré, ahora más. "Roberto, esto se lo han cargado y ya no hay nada que hacer". Palabras previas a la espera, nos contaban la memoria de la Cámara de Cuentas de Andalucía, año 2011, trabajo de fiscalización sobre la ejecución del Presupuesto de la Junta. Muchos números, mucho trabajo contable, miles de horas de estudio. Palabras evanescentes para los periodistas allí reunidos, para la mayoría de ellos. Evanescentes por elevadas y rigurosas, por complicadas para el periodismo no especializado. Diez periodistas en la sala, redondeo. Los escucharán, verán o leerán cientos de miles de andaluces, desinformación pura, absoluta. "Roberto, esto se lo han cargado". Un periodista pregunta sobre los ERE de la Junta, titular seguro, ningún interés en la respuesta; (el periodista cobra según publica y publica según pregunta). Hecha la pregunta 20 € la media página, serán 80 a la semana, 400 € con suerte al final de mes. Caña a la Junta de Andalucía, fondo de reptiles, presunciones de la nada. Bla, bla, bla, periodismo evanescente, desmoronado, barato, desinformado, camino del adiós.
Sucedía hoy como ayer y mañana. "Roberto, me decía Enrique, nos ponen la pistola en la sien y si no disparas disparan". No, ni pistola ni sien ni disparo. El periodismo vive, respira, inspira porque no ha muerto, no morirá. Mueren los medios porque los contables cierran los balances en rojo. No hay beneficio no hay cabecera, sí periodistas. Antonio Pampliega y el maestro.
El boca a boca escribía. Paloma me respira sin rozar los labios. Corto y pego sus palabras, escribe una periodista, otra de miles. Es buena, muy buena, es amiga.
"Seguro que conoces esta historia. Seguro porque es de las que te emocionan. Un beso, amigo.
En los años 70, Marina Abramovic mantuvo una intensa historia de amor con Ulay. Pasaron 5 años viviendo en una furgoneta realizando toda clase de performances. Cuando su relación no daba para más, decidieron recorrer la Gran Muralla China empezando cada uno de un lado para encontrarse en el medio, abrazarse y no volver a verse nunca más.23 años después, en 2010, cuando Abramovic ya era una artista consagrada, el MoMa de NYC dedicó una retrospectiva a su obra. Dentro de la misma, Marina compartía un minuto en silencio con cada extraño que se sentaba frente a ella. Ulay llegó sin que ella lo supiera, y esto es lo que pasó".
A veces lo hago, respiro los gases del periodismo o de lo que queda de él. Respiro hondo porque busco lo que no encuentro. Me mareo. Prefiero no contar detalles de la técnica del JENKEN, mentira o leyenda. Dicen que en el jenkem del periodismo es importante dejar reposar las heces, las tintas de sus titulares, las ondas de sus sonidos, los electrones de sus pantallas. El periodismo del jenkem informa para mentir, para decirnos qué debemos pensar, también les gusta apuntar cómo debemos hacerlo. En el jenkem del periodismo la celulosa descompone mejor según qué portadas, según qué periódicos, según qué radios, según qué televisiones, según qué deposiciones. Las de los malos jefes suelen ser más hediondas, menos hirientes, más obscenas, hasta huelen peor, creo. Al jenkem no se le echa sal, fermenta solo. Fermenta mejor si escupes doctrina, si lo haces reposar en el molde de la manipulación. Si fermenta y lo respiras acabas confundido, excelente estado profesional con el que podemos acabar confundiendo al ciudadano y así todos confundidos hacemos del periodismo la nada, evanescente como los gases del jenkem. Es el estado perfecto para que la manipulación cale.
Es complicado resistir tanto ataque. Muchos agresores y pocos soldados. La información sangra, el periodismo también. Me curo las heridas de anoche. El Papa Benedicto XVI anuncia que se va, lo deja. Mi cadena, la tuya, la mejor, programa un especial, la única que lo hace, es un mal programa para una buena idea. El dato es aterrador, sí, aterrador. El especial de TVE en la noche en la que el Papa anuncia que se marcha es el programa menos visto de las principales cinco cadenas de España. Apenas lo ven 3 de cada 100 espectadores. La audiencia prefería dormir con "Gran Hermano", preferían más "Tu cara me suena".
Dos de abril del 2005, muere Juan Pablo II, relevo de Papa, el último conocido. ¿Qué pasó? Que el jenkem no mandaba en las pantallas, no había nacido, no en España. El periodismo lo era porque escribía en mayúscula cada una de sus vocales, también sus consonantes. Ayer, frente al televisor, 539 mil personas, hace 8 años 5 millones. Ayer frente al televisor el 3 por ciento de la audiencia, hace 8 años el 50 por ciento.
Hoy vemos que los que comenzaron como “apocalípticos” frente a los medios de
comunicación tenían razón. Basta ver lo que está pasando a principios de este
siglo. Ser un crítico en los años setenta de lo que hacían los medios era motivo
de cuestionamientos peyorativos. Todo lo que escribimos en aquella época ha sido
desbordado por la realidad. El repunte de la mentira a nivel internacional es
absolutamente impresionante. Antes se decía que los “apocalípticos” veían
manipulación en todas partes; lo que es totalmente falso. Nosotros veíamos cómo
trabaja la ideología; es decir, proteger intereses particulares como si fueran
intereses universales. Yo sigo en la trinchera crítica y mantengo mi pensamiento
sobre la comunicación. Lo trágico es que muchos comenzaron como “apocalípticos”
y ahora están del otro lado, entre los “integrados”. No es mi caso, aquí está un
“apocalíptico”.
Sonrío tonto con cara entontecida, acabo de redecorar mi espacio en la redacción, por si había dudas. Sonrío de atrás hacia adelante. 829, 828, 827, 826, 825, 824, ... mezcla de pena y orgullo, de orgullo y pena, de orgullo y orgullo. He colgado del frontispicio del que quiero sea mi permanente compromiso un artículo de mi compañera y amiga que no conozco, pero no importa. Se llama Inmaculada Moreno, ex de Telemadrid la etiquetan, a ella como a sus compañeros la han despedido por no manipular.
Junto a las de Inmaculada leo con mucho interés las reflexiones de Zurilanda Blanca, también las de Isabel García. Ellas han conocido a jefes que yo debo ahora conocer. Escribe Inmaculada que ella redacta "pero no manipula", escribe que hace televisión "pero no manipula", escribe que edita programas "pero no manipula", escribe que es periodista (que lo es y grande) "pero no manipula". Y yo he cogido el artículo y lo he puesto detrás de mi cabeza, delante de los ojos de mis jefes, he cogido el fosforito naranja y he subrayado "pero no manipulo".
Quienes sí lo han hecho han llevado a Telemadrid a la ruina, se la han robado a los madrileños, la han perfumado de hedor, el de la peor mofeta. Quiienes han manipulado no irán al paro porquer tienen el cerebro en posición pause, siempre esperando instrucciones. Solo preguntan quién manda, su única duda es a quién obedecer. Y dirán que no, y escribirán que la culpa es de otros. Y los gestores se quedan para gestionar la ruina, la que ellos han provocado ¿Quieres ejemplos Ignacio González? Aquí tienes uno. Programación de Telemadrid, 14 de enero del 2013, 14 de enero del 2003. Primer prime-time del día, el de las 20h 30m,. Anoche "Madrileños por el mundo", 20.000 espectadores. Hace diez años, justo diez, "Telenoticias 2" en pantalla, 294.000 espectadores.
Sí, las cosas son como parecen. Lo son hoy como lo han sido siempre, como no deben serlo mañana. Para mis compañeros de Telemadrid, todos amigos, "La poesía es un arma cargada de futuro". Seguir respirando, 13 veces por minuto, nunca más, nunca menos. Abrazos.
El CIS podría ahorrar de su presupuesto. Las investigaciones
sociológicas de este organismo solo se
justifican porque los dirigentes de nuestra democracia 0.0 no están dispuestos
a romper su urna de cristal, tampoco lo quiere hacer la monarquía. El Rey Juan
Carlos (“vuestra majestad” como insistente se recordaba súbdito Jesús Hermida)
lo recordaba anoche, en sus palabras, en sus gestos, en su apatía, en su apatía,
en sus gestos, en sus palabras. Fracaso en audiencia (14’7 %) en un
programa que no es posible imaginar mas publicitado. Fracaso porque ni
el ciudadano se quiere súbdito ni le interesa que el periodismo se reboce en mansedumbre. Aquí la tercera pregunta
del cuestionario de la NO entrevista. Tercera pregunta del profesional que admiraba en 1993 y que en nada me interesa en el 2013.
Las televisiones públicas consolidadas en países consolidados
con democracias consolidadas sobre una ciudadanía que se sabe soberana, no admitirían,
creo, una entrevista, que no lo fue, grabada, con cuestionario previo, con
preguntas pactadas y también editada (es decir, manipulada). Los súbditos del
Rey deben saber que Don Juan Carlos no sabe exponerse a una entrevista de
verdad, a una entrevista abierta, hecha por periodistas, en directo y con
preguntas redactadas en libertad. La Operación Zarzuela necesita de un personaje que pueda ser
rescatable y el Rey de esta España no lo es y lo saben. Y dicen en la Zarzuela que en el cuestionario previo nunca hubo pregunta alguna sobre el caso Urdangarin, que alguien lo desmienta por
favor.
Conocí un tiempo, conocí una televisión, conocí un periodismo
en el que las hagiografías catódicas estaban prohibidas. Conocí una empresa en
la que las preguntas eran preguntas y no manicura del verbo. Supe de una empresa, que quiero ayudar a rescatar si convenimos que necesita de rescate,, que sabía
que la neutralidad es una palabra preciosa y delicada.
Para
escribir hace falta valor, y para tener
valor hace falta tener valores. Sin valores más vale callar”
(Pascual Serrano en "Contra la neutralidad")
Y sí, así es, una buena entrevista no está solo en las
preguntas, necesita de buenas respuestas. Anoche fueron las que fueron, si las
quieres mejores no es complicado encontrarlas.
Me tenía que documentar y acudí a la revista "Diez minutos", edición web, año 2011. Ahí me enteré que Carmen Tello suelen decorar durante estas fechas su jardín "para que se note que es navidad". También descubrí la faceta solidaria de la esposa de Curro Romero, lo contaba la revista Mujerhoy.com; campaña de solidaridad con los más pobres presentada en uno de los hoteles más selectos de Sevilla. Tenía el contacto de Carmen Tello, no sé si su voluntad de contarme su proyecto de Navidad 2012. Hice lo que entendía debía hacer, periodismo de documentación, periodismo de contacto con las fuentes. Información de primera mano para contar la nada, para llenar de gas la pantalla de La 1, tenía que llenar de contenido la teoría de Sartori: "La cultura audiovisual es inculta y por lo tanto no es cultura".
Me lo dijeron y no era 28 de diciembre porque era 17 del mismo mes. Sentí como inocentada lo que era un perfecto espejo de situación. Mis jefes en TVE pensaron en mí, en mi perfil profesional, en mi incapacidad capacidad ante el directo."Roberto la semana que viene trabajarás en Las mañanas de La 1".
Si soñáis con ser periodistas no podéis ignorarlos. Los pobres constituyen el ochenta por ciento de la población de este planeta”
Y no me compraron un tema y yo no les compré ninguno. Y no se interesaron por mis asuntos y yo no me interesé por los suyos. Y no se interesaron por los pobres y yo no me interesé por los ricos. Y no les interesó Kapuscinski y a mi no me interesó Carmen Tello. "No irás entonces a Las mañanas de La 1". Ok, entendido, yo con los míos. Despido con el vídeo que más me ha impresionado durante el 2012. Rafeef Ziadah. Feliz Navidad.
Lo decidí ayer, miércoles. Decidí zapear la radio, dejarla muda; entre las 9 y las 10, serían entonces las nueve y media. Dejé de escuchar a Pepa Bueno (¡lo estás haciendo muy bien!). Dejé mudo a Rajoy porque no me interesó lo que ya había escuchado no menos de 10 veces. En la catarsis que cada mañana tomo en pildoras de 20 miligramos apareció ella, la conocía como "La loca del muelle de San Blas", se me presentó "Hola, me llamo Rebeca, Méndez por mi padre, Jiménez por el padre de mi madre, Rebeca Méndez Jiménez. Me dicen la loca, la loca del muelle de San Blas". "Gracias por escucharme", dijo.
Me imaginé derrotado, no imaginé que tanto. Derrota mía, la de Roberto, derrota de los periodistas, todos. Martes 11 de diciembre, día siguiente al 10, el día en el que Europa recibía el Nobel de la Paz, el día, el 11, en el que la pacífica Europa anunciaba el rescate bancario que hipotecaba parte de España, 39.500 millones de euros. Llegarán números peores. Estaba yo frente al Presidente del Gobierno, solo nos separaban 150 metros. Algo más cerca estaban mis compañeros periodistas. A todos nos habían convocado desde Moncloa. Yo a 150 metros, mis compañeros a 149. "No habrá declaraciones, solo discurso institucional. Rajoy no habla. Tenéis toma de sonido. Ahí tenéis la tarima para las imágenes. No, por aquí no podéis pasar. Al acabar el acto Rajoy se marcha, tiene prisa". Todos los medios convocados con una única condición, la que no dijeron, "ni se os ocurra hacer periodismo, no habéis venido para eso, hoy toca propaganda". Nada de Europa, nada del rescate, hoy solo importa el XXV aniversario de la Declaración de la Unesco. ¡Que viva Sevilla, que viva el Archivo de Indias, que viva la Catedral con su Giralda! Vosotros ahí, sin preguntar.
"No se me ocurre mejor escenario que este para reivindicar ese futuro. Las grandes obras se levantan piedra sobre piedra. Su construcción exige un proyecto clave, superar cada revés para llegar más alto y una vez culminada esta empresa común es cuando los sacrificios realizados cobran pleno sentido".
(Mariano Rajoy en Sevilla 11 diciembre 2012)
Diez veces había escuchado la nada. La escuché en TVE, la escuché en Canal Sur, la escuché en la SER. No me dejan oirla en la COPE ni en UltraIntereconomía. La escuché tantas veces que no podía sumar una más. Apagué la radio, lo siento Pepa, y metí un CD. Que me dejen de rescates a la banca, me interesa rescatar al periodismo.
El periodismo se nos va de las manos. Se nos escapan las historias porque estamos dejando de mirar a la calle. Se nos escapa la vida profesional porque nos quieren marchitar el espíritu. Me lo dijo ella, Rebeca Méndez Jiménez, para vosotros "La loca del muelle de San Blas".
Conté un día, del que hace ya
unos días que conté, que empiezo a creer casi solo en el periodismo de los
periodistas del pelo encanecido. Es requisito del buen periodismo, pelo
encanecido y coeficiente intelectual por encima del 70. Sé que así no hago amigos, no vengo a
hacerlos, solo quiero contar.
Estuve ayer, he estado hoy, estaré mañana como estuve antes
de ayer. Estoy en ruedas de prensa en las que oigo preguntas que antes, por la mañana,
se las hacia Juan, el camarero del bar en el que tomo café. Yo las escuchaba. Escucho preguntas que detecto son replicadas
de las preguntas que un jefe ha dicho
que otros hagan. Hecha la pregunta nada importa la respuesta. Observo
disciplina entre mis compañeros, escucho escasa reflexión. Muy pocos
periodistas, muchos militantes de cabecera, de siglas, rojos contra azules. Fijaros
si observo y medito que muchas veces hasta comprendo que en algunas ruedas de
prensa no se permitan preguntas. En algunas.
Observo y escucho y así veo que la media de edad de los
periodistas que me rodean ha bajado un par de lustros. Ellos no lo saben, yo sí.
No son periodistas, no de momento. Lo podrán ser cuando su DNI oscurezca,
cuando su papel arrugue, cuando su cabeza blanquee, cuando aprendan que es
mejor escuchar que hablar., será el día en el que sus neuronas repliquen
neuronas, pensamiento vivo. Preguntan y
dicen bla, a la segunda pregunta ya dicen blabla, la tercera siempre es la
previsible, bla bla y bla.
¿Sabéis quienes si tienen canas? Quienes nombran a los jefes
con canas que elijen a los periodistas sin ellas. Las canas, las de los
periodistas, están, muchas, en el SAE
que es como en Andalucía se llama el INEM. En algunas redacciones, pocas, se
permiten las canas. Por un periodista encanecido pagas a cuatro recién salidos
de la facultad,. Son compañeros, no periodistas, todavía. Si les dejan y saben zafarse, y saben pensar,
y saben lo que deben saber, lo serán a partir del año diez. Periodistas. A un
proyecto de periodista deberían enseñarle que sabrá de periodismo a los 10 años
de comenzar. Lo sabe Paloma, lo sabe Salva, lo saben Pablo y Marina, también Isa, qué decir de Alejandra. Por cada uno que lo sabe hay cinco que no. Por cada uno que hace periodismo cinco hacen
propaganda, también publicidad. Les dices que comprueben y escriben comprueven, con v, apenas conocen la palabra.
“En cuanto una historia sale del cascarón, toda la manada
reacciona igual. Un solo medio- un periódico, una radio, una cadena de televisión-
establece los hechos (…) En parte debido a que las empresas periodísticas se
están fusionando y en parte debido al reporterismo electrónico, todos bebemos
del mismo abrevadero”
(Geneva Overholser)
Nos lo enseñan los alemanes, nos lo enseñan los británicos,
no los enseñan desde Estados Unidos. Las canas ennoblecen la palabra. También lo saben en Finlandia, Francia y Huelva.. Escuchaba a Rafa, mi amigo. Un ERE lo arrojó lejos de la profesión, que
no del periodismo. Rafa peina canas y, requisito indispensable, sonríe a su
coeficiente intelectual, muy por encima del 70, claro.
España es un país en el que las libertades públicas están en retroceso. España es un país que está perdiendo calidad democrática. La defensa de la libertad te promovía para ciudadano ejemplar hace unos años, hoy te convierte en ciudadano radical. Ana García, compañera de La Sexta, lo ha sufrido en primera persona. A Ana le han recortado sus libertades como ciudadana, le han afectado en su libertad, la personal y también la profesional. Durante días le han aplastado la sonrisa, lo han intentado Lo han hecho para que otros, nosotros los periodistas, entendamos el mensaje. La libertad lo es en tanto que se administre como lo mandan quienes nos mandan, dependiendo de quiénes mandan. Peligroso mensaje, necesaria respuesta.
El Director General de la Policía, Ignacio Cosidó, cree que los periodistas musulmanes suponen un riesgo para nuestra democracia. Lo ha dicho y se ha quedado tan pancho. A Ignacio Cosidó tampoco le gustan los laicos y menos los laicos radicales; lo ha dicho en una fundación, en la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales. Fuera de Intereconomia y La Razón, también lejos de la FAES, lo sé por experiencia, hay muchos periodistas independientes de cualquier confesión religiosa. Los hay hasta quienes son periodistas radicales, radicalmente independientes. Por si la policía los quiere fichar, y por cortesía de Mariano Valladolid, aquí os presento a varias docenas de ellos:
Ignacio Cosidó y el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, (que tampoco corre para tomar cervezas con un laico) están dándole vueltas a lo que no debería tener ni media vuelta. A Ignacio y a Jorge les gustaría que los periodistas solo escribiéramos con la sintonía del NODO en la cabeza y si puede ser también en el teclado. Por eso están dándole vueltas a cómo leches pueden darle la vuelta a las sentencias de los magistrados del Tribunal Constitucional, esos laicos peligrosos, algunos, que mantienen que el periodista debe trabajar en libertad, sobre todo, en los espacios públicos.
Si yo fuera Charles Foster Kane, ciudadano Kane, mañana abriría un periódico. Lo haría con una plantilla bien pagada, digna en su remuneración, una buena forma de respetar mi oficio.Contraría a 129 profesionales, no me hacen falta más. Solo tengo claro un puesto, el de Jefe, no sería para mí y sí para Ramón Lobo. No lo pondría en Internacional, ya no, trabajaría en el Área del Sentipensamiento y desde ahí el resto. Sentipensar nuestro trabajo para acabar con los cebrianes de turno, me gustan los periodistas que de madrugada leen el periódico parido por la rotativa, no me gustan los que miran primero las cotizaciones de la bolsa.
Si yo fuera Ciudadano Kane mañana Lourdes Lucio tendría trabajo, también Isabel Pedrote. Con ellas, allí donde elijan, ya solo me queda encajar a 126, a Yoldi, a Lázaro, a Javier Valenzuela. No me olvido de Aizpeolea, ni de Margot Molina. que Lobo decida dónde encajarlos, siempre sentipensando como recomienda el maestro Galeano.. Ni una palabra escrita sin haber sido pensada, sin haber sido sentida. Una redacción horizontal, no solo en su estructura, no solo en su arquitectura. Vosotros me habéis enseñado y yo os devuelvo lo aprendido.
Que no se me olvide; si hay que negociar el Convenio, punto número uno, todos a sus casas, a la calle si lo prefieren, a manifestarse, a levantar las banderas que luego hacen bajar los humos a los cebrianes que tanto contaminan nuestra profesión. Si España hace huelga nosotros hacemos huelga, todos. Si os parece, claro, mis respetados 129. A todos un abrazo, a todos mucha suerte en la demanda, a todos gracias por haberme enseñado a amar un oficio. A todos y todas mucha suerte y a galopar, hasta enterrarlos en el mar.
Se interesan mis jefes por un autor que no conocen; se interesan por él como quien se interesa por los problemas de fertilidad de los koalas. Les digo que en el mundo árabe, y no solo, viene a ser como Gabriel García Márquez. Es un hombre que firma con seudónimo de mujer, la suya, y solo ese rasgo de personalidad ya me emociona, o casi. Entrevisto a Yasmina Khadra (Mohammed Moulessehoul) y me dice que es capaz de llevar a sus lectores al infierno, me dice que de poco sirve su obra si los lectores no entienden que deben ser los responsables de su propia revolución y que así, dice, la revolución del yo se trasnsformará en la revolución del todos.
Llego con mi particular García Márquez (Vargas Llosa si lo prefieres) y me dicen que no me pase del tiempo asignado, 50 segundos. Me lo dicen sin preguntar qué ha dicho, sin saber cómo lo ha dicho; mis jefes por no preguntar casi no preguntan siquiera si algo ha dicho, así son. Aprovecho su ignorante pausa para releer apuntes previos a la entrevista, ahí descubrí artículos del New York Times, entrevistas del primer canal de la televisión pública de Francia, reseñas de Le Monde Diplomatique. Me documenté y me hice enano con el principal objetivo de intentar estar a la altura de un hombre al que ahora admiro. Cosas del periodismo.
No he dicho lo que debo. Conocí a Yasmina Khadra gracias a la invitación de la Fundación tres culturas, un lugar al que los periodistas vamos muy poco porque tienen la virtud de interesarse por asuntos de gran interés, asuntos de esos que por su interés nada interesan a los informativos de la televisión.
El artículo que escribo debe acabar en su final y por eso no debo olvidar que mis jefes no emitieron el vídeo encargado sobre Yasmina Khadra. Me dicen que pasaron no sé qué cosas que dijo por tercera vez un abogado de Córdoba sobre unos niños que desaparecieron, y presuntamente asesinaron hace más de un año, y que cada vez que salen, piensan los jefes, la audiencia del informativo sube como consecuencia de vaciar el tiempo con la nada. Me dicen mis jefes que no me preocupe, que el vídeo se emite mañana. Escucho y entiendo que no entienden que su informativo es el saco de la nada. De nada.
Quiero escribir con olor a pan, pan caliente. Quiero que al juntar palabras la miga se expanda con el verbo preciso, con el sustantivo necesario y el adjetivo escaso. Quiero escribir certero, quiero llamar al pan pan y al corrupto corrupto. Quiero combatir amable a los que prostituyen las conciencias, a quienes corrompen el periodismo y lo intentan con los periodistas. Necesito disparar contra quienes nos pretenden manipular para manipular a quienes no saben defenderse.
Mañana les toca a los compañeros de PRISA. El ERE de Cebrián, que suyo es, no pretende lo que miente. El ERE de Cebrián es periodismo del malo, pan duro, pan mohoso. Cebrían y su consejo de administración purgan sus gestiones de casino y ahora quieren limpiarse la cara para sonreír a los accionistas y al IBEX 35. Ahora les toca a ellos. Así es la mecánica del muro, un regalo de Teo, que ahora es vuestro. La mecánica del muro:
Nos están secuestrando porque no se puede contar lo que pasa. Y no es lo mismo el pan de Montmartre que el que se vende cerca de la Moncloa, nada que ver. Solo me interesa el pan parisino, el comprometido, el que guarda la esencia de un oficio. Es el único pan que merece la pena. Porque es entonces, cuando el pan es pan, cuando las cosas suceden como deben.
Google sabe lo que hace, al menos en ocasiones lo parece. Pongo en el buscador de imágenes el título de la entrada "Del periodismo que me enseñaron" y aparece un espejo de lo que pienso. Periodistas con bozal, periodistas con alas. Periodistas amanuenses, periodistas libertarios. Periodistas tristes, periodistas con la sonrisa puesta. Periodistas en daguerrotipo, periodistas volando en nubes de colores.
Mollete con tomate y york y un café con leche. Desayuno de mañana para comprobar dónde mis jefes iban a decidir hoy ponerse el traje funerario, traje profesional, claro. El que llevan ya está apolillado, huele a naftalina, no se lo han quitado desde hace año y medio. Ya huele a caspa; como las correas que sienten apretar cerca del cuello. A mis jefes les gusta que el share de pantalla aumente, cada día más voraces. Si son 90.000 mejor que 80.000, si 2.000.000. mejor que 1.900.000. No importa qué miran, importa cuántos miran. Si miran hacia atrás, mis jefes, y el político sonríe el trabajo estará bien hecho, habrá galleta ese día.
A mis compañeros de la tele, a los que siento más cerca, les preocupa que nos estén purgando. A mi no me preocupa tanto, si no quieres que te purgen basta con apretar el culo. A mi me preocupa más, mucho más, lo que el maestro Manuel Rivas llama "La algarabía", el recorte de la realidad:
"El gran recorte inconfesable consiste en recortar la realidad".
En el periodismo que me enseñaron hoy mis jefes se interesarían porque decenas de miles de jóvenes en España no se habrán podido matricular en la Universidad. Condenados al paro ahora se les condena también a no estudiar. No pueden pagarlo. En el periodismo que me enseñaron hoy desde TVE deberíamos contar a España entera que un grupo de personas sordociegas se quedan sin atención porque ni los políticos ni los periodistas, entre otros, estamos donde debemos estar. En el periodismo que me enseñaron hoy y mañana tocaría apretar el culo y soltarnos de bozales y correas. En el periodismo que me enseñaron.
Estoy libre, me dejo llevar, no a cualquier sitio pero sí de tu mano. Dice Aaron Sorkín que su deseo es volver a hacer héroes de los periodistas. Conozco su fórmula, esta noche se estrena en Canal Plus, se llama "The Newsroom". Una serie que en éste primer capítulo dice que hubo un tiempo en el que los periodistas "no nos identificábamos por a quién votamos en las últimas elecciones". Dicen los críticos de la tele que:
Tras ver los primeros minutos de su nueva serie es difícil no
pensar que The Newsroom es una llamada de atención al mundo en el que vivimos, a
la desilusión que existe con el sistema y especialmente con aquellos que dicen
informarnos".
Y sí es desilusión lo que sentí anoche al ver la entrevista del Presidente del Gobierno en La 1. Seis periodistas derrotados, encorsetados, presos de las formas. Grandes profesionales (algunos de los seis) que digerían con mayor o menos disgusto las respuestas que Mariano Rajoy había preparado con sus asesores y que soltó sin mucha preocupación por su correspondencia con la realidad de las cosas. Blablablaismo en estado puro. Mucha propaganda embadurnando a brochazos los pocos minutos de periodismo que pudimos ver:
Piensa Mariano Rajoy y no dice lo que piensan los periodistas y no preguntan. España pedirá el rescate una vez pasadas las elecciones de Galicia y el País Vasco; las primeras por ganar, las segundas perdidas por goleada. Cuando lo haya no habrá rescate y sí "préstamo en condiciones muy favorables" como gusta repetir a los periodistas que jamás vestirán la capa de Superman.
Díganme si no es un aciago destino
el del periodista que, después de haber estudiado una carrera, se ve obligado a
vincular para siempre su talento literario o su pensamiento elaborado, con
verbos y predicados muy escogidos, a la trayectoria de políticos mediocres, que
se irán por el sumidero y en breve pasarán al absoluto anonimato. He aquí el
dilema. Si escribes de la política diaria las palabras más bellas que uses se
llenarán de basura; si tratas de huir de esa miseria y te subes al puente sobre
ese río contaminado algunos te insultarán con desprecio llamándote poeta".
Aaron Sorkin, recuerdo, "hubo un tiempo en el que los periodistas no nos identificábamos por a quién votamos en las últimas elecciones". Hubo un tiempo, ya no.
No se puede establecer un ritmo preciso y único, las estalagmitas crecen a velocidades distintas. Se han acreditado ritmos de crecimiento de un centímetro cada dos años, se han establecido ritmos de 40 centímetros en 15.000 años. Ahí andaba, dando vueltas a las cifras, al regresar de la preciosa cueva cántabra de "El Soplao", ahí me ocupaba cuando encendí la radio, la mala cobertura me llevó a la sintonia automática y escuché RNE, informativo de las 20H, domingo 19 de agosto. Pocas cosas hay más parecidas a la nada que una gota de agua en la cueva de "El Soplao". A ritmo de plop y plop se tejen las tripas de la tierra, el esperma de las entrañas de la roca resulta admirable en ese que es el comienzo de la gestación.
En periodismo el principio de jerarquía es fundamental. Lo primeo es lo más importante y si no es lo más importante sí debe ser importante., relevante, digno de ser contado. Y dice una compañera de RNE, poco antes de las 20h del domingo 19 de agosto, año 2012, que la Virgen del Rocío saldrá en procesión en la que era siguiente madrugada;. Y lo dice antes de decir nada de Assange, ni de Obama, ni de Siria, ni de Spanair., ni siquiera hablaba de solidaridad. Sí ya sé, no pasa nada, estamos en verano, es agosto y todo da igual. Pasará agosto y llegará septiembre. Plop, plop, plop, plop, plop, plop.
Sí, conviene no quedarse con los
titulares, siempre es mejor ir más allá. El titular de la entrada quería
titularse"Tocando el saxo", también quería plantear el dilema. ¿Qué
ves, un hombre tocando el saxo o el retrato adivinado de una mujer?
Somoano o Llorente, manipulación o
independencia, amanuense o periodista. Saxo o mujer. El segundo manipuló, el primero viene a hacerlo. Vienen a decir estos días
algunos medios que el, para mi muy menor asunto, cese de Ana Pastor será la hecatombe para la libertad de
la información en TVE. Titulan que "los hombres de Urdaci" vuelven
a TVE (desconocen, claro, que algunos nunca se han ido). Y desempolvan y
escriben con mayúsculas y en negrita la palabra manipulación. Si no la han
visto en los últimos años quizás será, quizás, porque ha estado bien
disfrazada, entre otras, con aquella monumental trola del mejor informativo del mundo.Las cosas son como parecen que son, ellos lo saben.
Dicen los teóricos de esto del mundo blog que a los lectores no les interesan las batallitas del escribiente. Obviaré por tanto que yo escribiente después de 23 años en los informativos de TVE considero que las 2 más mayúsculas historias de manipulación se han hecho bajo mandatos del PSOE, una, y del PP, otra. Hace 12 años, una, hace 4 años, otra. Urdaci mandaba, una, Fran Llorente mandaba, otra. Y esas son 2 de las elegidas, podría contar cuarenta. Rojas y azules. Saxo o mujer.
Los trabajadores de informativos de TVE dijimos no a Somoano, él no se da por aludido. Sabe que le han elegido para aplicar su sesgo profesional, el manipulador, el muy orientado en favor del Partido Popular, el que pretende adulterar la verdad. Viene a manipular, ya lo está haciendo. A nosotros, a los miles de trabajadores de informativos de TVE nos toca trabajar para evitarlo. Susana Tamaro:
Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer, ya no existe el silencio, en todas partes hay ruido, si tú no estás con tus propios pensamientos cómo vas a entender el sentido de las cosas, es imposible".
Nos toca a nosotros, nosotros somos la clave. Si alguien manipula desde la primera persona del verbo es que otros lo hacen desde la primera del plural. El "yo manipulo" sólo es posible si se acompaña del "nosotros manipulamos". Basta un ejercito de 200 para pararles los pies, basta también con 100. Yo los conozco, ahora hay que ponerse a trabajar en la misma dirección. Basta con decir basta. Es momento de pelear, ganará aquel que mejor defienda su conciencia.
Se lo contaba a Maite el viernes, ya no veo los informativos de la televisión, sólo los miro y ni siquiera de refilón. Lo me cuentan ya me lo sé, y mejor. Le decía que una hora de facebook, también de twitter, es un canal de información de mucha mejor calidad, basta con hacer una buena selección de amigos o seguidores. Desde hace meses, muchos meses, los informativos de la televisión me cuentan las noticias que ya me sé, y me las cuentan peor; también me las cuentan más sesgadas, con menos puntos de vista. Desde hace meses, muchos meses, los informativos de la televisión dan noticias, muy poca información, casi ninguna información de calidad. Vamos con un ejemplo del hoy.
Todos los informativos de la televisión nos contarán hoy, dentro de unas horas, lo que ya sabemos a esta hora, casi lo sabemos desde ayer. Nos hablarán de Rajoy, también de Rubalcaba. Nos hablarán de ellos como lo harían sus gabinetes de prensa, los de los políticos. Ninguna clave, ninguna información, ninguna verdad, sólo propaganda. Nos contarán eso y nos contarán que hará calor, que los españoles salen de vacaciones, que la España del fútbol ha perdido en las Olimpiadas de Londres.
Sí, no me olvido de la noticia de cierre. A ver que te parece esta, la música es un arma contra el SIDA. No busques la noticia en los informativos de la tele, sí en tu facebook, sí en tu twitter, sí en Lakidain TV
Lo dice un Premio Nobel de las Ciencias Sociales, Manuel Castells, soy una línea de resistencia. Lo pretendo. ¿Qué tipo de línea? Recta, fuerte, firme, coherente, comprometida. ¿Qué tipo de línea, maestro? Quebrada, débil, insegura, temerosa. Los conozco valientes y los conozco cobardes. Conozco a periodistas que antes de escribir la primera palabra ya han pensado en la letra de la hipoteca. Los conozco que discuten firmes con el jefe porque son capaces de vivir debajo de un puente. Dice Castells
Quien controla la comunicación controla el cerebro y por tanto controla el poder"
Conozco periodistas a los que la sumisión les parece un gesto de rebeldía, a los que la obediencia les tranquiliza. Los conozco dispuestos a todo en la defensa del oficio, los conozco que son capaces de enterrar una consigna a 20 metros bajo tierra. Los conozco quebrados, los conozco firmes. Conozco periodistas que se encaran con la injusticia, se plantan a la estafa y al corrupto, conozco al menos a 1.300, muchos de ellos líneas de resistencia. Si vamos nos temen, si vienen perdemos. O vamos o vienen.
No, no hemos sido libres. No hemos sido libres porque el periodismo, a salvo de encontrar a periodistas libres, no puede ser libre. Podrá ser medio libre, que es lo mismo que escribir medio esclavo. Se dan premios a los Telediarios de TVE, se dan premios a los profesionales de los Telediarios de TVE. Se enarbolan ilusionadas banderas de libertad cuando la realidad es otra, casi siempre lo ha sido. Ni hemos sido libres con Fran Llorente ni vamos a serlo con Julio Somoano; no es esa la libertad que necesitamos. A lo más que podemos aspirar es a intentarlo, cuanto más lo intentemos mejor. La libertad es un valor muy exigente que no permite medias tintas, solo permite el sí o el no. No hay más, o se trabaja libre o se trabaja sometido. La palabra LIBERTAD llevada al periodismo no admite dietas de adelgazamiento, no se lleva bien con los peros.
Los compañeros que estos días dicen que en TVE se ha ejercido el periodismo en libertad lo hacen con frases manidas, fáciles, poco originales, escasamente comprometidas, poco coherentes con la realidad del día a día. Dice por ejemplo la buena periodista que es Ana Pastor ("Los desayunos" de TVE):
Y dicha la frase no nos explica por qué el 90 por ciento de los entrevistados del programa son políticos, siempre políticos Y lo fueron ayer y lo serán mañana. Y son invitados que se invitan bajo la balanza del equilibrio. Tantos del Gobierno, tantos del PP, tantos del PSOE, tantos de Izquierda Unida. Los políticos invaden las pantallas, el CIS dice que a los ciudadanos no les gustan los políticos. Y donde escribo "Los desayunos" escribiría ""El debate de La 1" (antes "59 segundos"). Y junto a los políticos los periodistas que hablan de política. No vale cualquier periodista, no vale la libertad en la elección. Tantos de la izquierda, tantos de la derecha; aquí uno muy agresivo, aquí otro que compensa. Siempre así. Me es difícil imaginar un debate con 2 expertos del Centro Europeo de Física de Partículas y a su lado 6 periodistas de MATERIA.
Y qué decir de los primeros 15 minutos de cada Telediario. Sucederá hoy como sucedía ayer, sucederá también mañana. Rajoy, ministros, Rubalcaba. Que hable el gobierno, que hablen los partidos, que no dejen de hacerlo. Extraños argumentos estos los de la libertad. Y hablemos de los EREs de Andalucía, que no dejen de sonar, que luego Ramón Moreno se enfada en la Comisión de Control de RTVE. Ramon Moreno se enfada si le falta un titular, si le falta un directo, si le falta un total. A él le pagan por presionar y le pagarán mejor si la presión, como sucede, tiene reflejo en los Telediarios y en la COMISIÓN MIXTA DE CONTROL PARLAMENTARIO, que así se llama.
Y emitimos declaraciones que los políticos nos hacen sin permitir preguntas. Y nos obligan (¡qué verbo tan delicado!) a emitir informaciones porque estamos en campaña electoral. Y grabamos la señal que los partidos nos envían por satélite, la que ellos quieren, la que ellos componen, la señal satélite que ocupará minutos y minutos de los Telediarios. Y sobre su señal trabajamos, o lo tomas o lo dejas. Y lo tomamos, siempre lo tomamos.
Y los profesionales de la información audiovisual de TVE hemos votado en referéndum. El 70 por ciento hemos dicho que no aceptamos a Julio Somoano como Director de Informativos. No pasará nada, al Consejo de Administración no se le mueve una ceja. La libertad no se concede, la libertad se conquista. Y si no hay libertad en los Telediarios quiere decir que hemos perdido la batalla. La perdimos ayer, toca conquistarla mañana. ¿Cómo lo hacemos? Aquí una propuesta. Una semana sin Rajoy, una semana sin Rubalcada, sólo una semana, nadie los echará de menos. Su tiempo para Serge Latouche o para Nieves Segovia o para Shirin Ebadi o para Mario Alonso Puig. Una propuesta de libertad.
Hoy por la tarde he cogido el coche del taller. He pagado con gusto la factura porque, al igual que Obama, creo que el dinero está mejor fuera del colchón. Entre picos y flautas he pagado un pico, entre componentes y mano de obra he pagado dos, dos picos. La hora del trabajo del mecánico sale a 45 €.
Hoy por la mañana he despedido a cinco jóvenes periodistas, han terminado su beca (gratuita) en TVE. Marina, Rocío, Cristina, Tamara y Ernesto nos decían adiós entre copa y pastel (que han pagado ellos), también nos dejaban sus correos. Cristina me contaba sus planes, aspiraba a que alguna empresa de la comunicación le pagara una parte "aunque sea mínima" del alquiler del piso de la ciudad a la que estaba dispuesta a trasladarse para trabajar gratis. Me contaba que conocía una oferta, un medio de su comunidad ofrecía 30 puestos de trabajo; para el periódico, para deportes y para la web, 10, 10 y 10. Trabajo gratis, sin dispendios, sin voluntad de pagar alquileres, ni siquiera simbólico, "aunque sean mínimos".
Hoy, ya era mediodía, he comprobado lo que ya sabía, el Partido Popular pretende arrasar la libertad profesional en RTVE. Han nombrado o han propuesto (no está del todo claro) a un periodista al que parece le gusta la política. Julio Somoano no lo tendrá nada fácil. No estoy nada seguro de que su suerte sea mi suerte, ni siquiera la de mis compañeros, al menos la del conjunto de ellos. Casi estoy convencido de lo contrario. En cualquier caso aquí dejo escrito el siempre obligado y elegante compromiso de darle 10 días 100 días de acción profesional.
El lunes escribiré un correo con cinco destinatarios. Les diré a Marina, Rocío, Cristina, Tamara y Ernesto, que abran los archivos adjuntos que les enviaré y que hoy aquí adelanto
El ejemplo es manido porque lo repito mil veces, hoy serán 1.001. Les digo a mis compañeros que si los de la Renault se quedaran sin ruedas para sus vehículos seguramente pararían la cadena de producción, los coches sin ruedas no tienen fácil venta. En ese argumento les pregunto a los compañeros sobre los por qués de un oficio, el de periodista, que se está quedando sin sentido común y no nos parece ausencia suficiente como para frenar las rotativas, enmudecer los diales, apagar los televisores.
La organización de consumidores FACUA enviaba hoy una convoatoria de prensa a los medios que parecía escrita hace 3 años, era un déjà vu, era el día de la marmota, era el bucle sin salida. Repetía hoy FACUA lo que hace 3 años ya repitió:
No hay periodista insensato que se resista a la convocatoria de FACUA. Allí estábamos media docena, sobre todo teles, claro. Y allí nos lanzaban el anzuelo que a todo periodista insensato le gustaría escuchar "¡Claro, nos decían, con esto de la crisis ya se sabe!". De vuelta a la tele mis jefes, de habitual insensatos, como todos, han hecho ejercicio del rasgo que si tienen de sensatez "¿Y a tí que te parece?". Tirada entonces la noticia a la papelera del olvido he visto, sin sorpresa ni estupor, que la supuesta noticia sí lo era en otros medios de comunicación, y no sólo regionales. Especial vergüenza me da el comportamiento de la CADENA SER, la que ahora pretende despedir a 200 compañeros, que plagiaba punto por punto en su web la nota de prensa de FACUA. En homenaje a quienes me han enseñado a hacer periodismo (muchos de ellos compañeros de la CADENA SER) he querido utilizar la obsoleta herramienta profesional de la comprobación ..... y he vendido mis uñas. Si dispones de 100 € tuyas son, las he puesto a la venta en una de las "peligrosas" web hoy denunciadas por alojar anuncios de venta de órganos. Es fácil, basta con escribir lo que quieres vender; sin filttros, sin comprobaciones. Das a "send" y todo listo.
Y como vendo las uñas vendo el riñón, la medula o el espinazo, vendo el higado, la lengua o un tendón. Vendo motos porque observo que las compramos todas, comprar motos para engañar a un oficio, a una profesión. Nos engañamos y acabamos con esto. Todos a la calle, todos sobramos, nadie es necesario. Hágamos coches sin ruedas, hagamos periodismo sin rigor, que FACUA haga de periodista y los periodistas hagamos de ......... Si queremos informar informemos pero sin hacer el ridículo, al menos no tanto. Tenemos nuestro espacio, no salgamos de él.
La Noche Temática - El mercado de los órganos - Avance
Intento que mi vida no acelere, nunca. Intento vivir a 60 pulsaciones, siempre. Intento no ser igual y en ese esfuerzo pretendo, siempre que puedo, no parecer distinto.
Mi vida profesional, e intento que también la personal, va de la mano de una de las grandes frases que el genial director de cine Jonathan Demme nos regaló en la no menos genial "El silencio de los corderos".
“Principios básicos agente Starling” le decía el doctor Lecter a Jodie Foster. Y la vida es así. Los principios básicos nos mueven las emociones, nos hacen cercanos y queridos, quizás lejanos y odiados. Todo dependerá de cómo los sepamos administrar.
En la palabra, en la distancia corta, en la mano abierta, ahí se refugian las claves de nuestras vidas. Ahí todos somos iguales…y todos somos diferentes. “Se tú e intenta ser feliz pero ante todo se tú”. De Lecter a Charlie Chaplin.
Y así se forja mi vida (creo que también la tuya). Cuanto más creo saber mejor administro la sencillez. No es ninguna paradoja; administrar lo sencillo es terriblemente complejo. Los miedos y las inseguridades son ingredientes que forjan nuestra identidad, son parte del ADN del yo. ¡No hagas esto!, ¡no hagas lo otro!, ¡no molestes!, ¡no metas ruido!, ¡deja paso!, ¡no comas mucho!, ¡come más!, ¡anda más despacio!, ¡anda más deprisa!
A ver quién es el guapo que sale indemne de tanta ley. Y uno llega a los 40 (fue mi caso hace 6 años) y mira hacia atrás con el vértigo de todo lo que le queda por hacer si mira hacia delante. Esa máxima para quienes administran bien porque todos conocemos a muchas personas que a los 40 ya deciden cerrar la atalaya. Luego, ¡es normal!, se quejan porque el corazón se les llena de musgo.
Y en ese tránsito las circunstancias me llevaron a estudiar “Ciencias de la Información” (Universidad del País Vasco UPV/EHU), una de las carreras más ampulosas que conozco, etérea como el humo, más por vaga que por sutil. Cinco años de clases, que no estudios, a cambio de un título. “La información no sirve de nada si por ella no pasa la vida”.
Años después llegó Emilio Lledó (mi principal maestro). Con él una frase (la leída) puso en su sitio a los casi 30 enseñantes (ni profesores, ni maestros) que mal que bien se ganaron su sueldo en la Facultad. Encajado a Lledó ya no me interesa la información sin comunicación; ahí me empeño. Por lo menos el título me ha permitido 20 años de ejercicio profesional, siempre en la televisión pública de España (TVE). En esa práctica pretendo ser periodista. Si no llegó quizás me quede en comunicador; no es mala meta frente a quienes se conforman con ser licenciados. En este reto, en la idea de forjar periodistas, trabajo desde hace 3 años en el mundo de la Universidad. En CEADE y en cada final de curso veo oficio e ilusión. Misión cumplida.
Y en el otro tránsito, en el de los principios fundamentales, está la gente que ha decidido regalarme parte de su vida; Inma, Ander y Luisa Amaia. Principios básicos. Agua, tierra, aire y fuego.