Contra la neutralidad mal entendida.


Desde hace unos meses mi café de mañana es más café, así lo siento; más solidario, más comprometido, más cercano y verdadero. El sobre de azúcar me sobra, casi entero, un sobre para 8 días, a gramo por día. Cada grano cae a cámara lenta, acompañado de su porqué, dulce y militante, amargo y solidario, si cae lo recojo, siento vida y muerte, me lo ha enseñado Esteban Félix, fotógrafo y periodista, periodista y fotógrafo. La Fundación Gabriel García Márquez premió el año pasado su trabajo, su compromiso, su verdad. Miles de trabajadores, campesinos, mueren cada año en los campos de la caña de azucar, también otros cultivos. Vi el reportaje de Esteban y desde entonces mi café es más amargo, mejor. Menos azúcar en occidente, más vida campesina, menos muerte.

Estuve ayer en la Facultad de Periodismo de Sevilla, intercambio de experiencias con los jóvenes y futuros maestros del periodismo. Les tenía que hablar de ética, de deontología, el periodismo de la verdad que dicen. Les decía que los intereses nos aplastan si nos dejamos, que la manipulación sólo hace efecto a los manipulables, a los cobardes, a los que viven el periodismo con miedo porque viven así la vida, falta de compromiso y oficio. Que no digan fondo de reptiles les dije, que nunca abandonen la palabra presunto mientras la merezca el imputado, les dije que no hay periodismo lejos de la vida del ciudadano, les dije que los grandes despachos de los suelos de mármol brillan para esconder el brillo de la mentira.   Palabras allí antes repetidas, unos días antes tan solo, Javier Bauluz:
Quiero que las fotos vayan al corazón o a la cabeza, no al estómago". 

¿Y si está en juego tu puesto de trabajo? preguntaban. Les dije que imaginaran a un cirujano que dejara las tijeras en el estómago del paciente, a conciencia, en la línea de la vida y la muerte. Y eso hacemos les dije, los periodistas que no lo son, los que han equivocado el oficio, periodismo o bufón, informar o contaminar. Aguantar les dije, resistir por vosotros, por nosotros, por los que están por venir; por el oficio, por el periodismo de mañana, el que está cada día más cerca. En las urnas se ha llamado PODEMOS, en la red PERIODISMO HUMANO y veinte ejemplos más. Está, existe, nos lo esconden, se llama periodismo, un arma cargada de futuro:

btemplates

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada