Mostrando entradas con la etiqueta Gadafi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gadafi. Mostrar todas las entradas
4 comentarios

Burka TV

Dice Bauman que en esta sociedad mediática en la que nos toca zozobrar "la vida líquida se caracteriza por ser una cultura de discontinuidad y olvido, que no educa en la reflexión ni en la actitud de búsqueda". Y por ahí nadando, con mayor o menor resistencia a la corriente, nos encontramos ahora con el ataque a Libia, los líderes internacionales que ayer abrazaban a Gadafi han decidido sacarlo del país a golpe de Tomahawk y comunicados de prensa, la han llamado "Odisea del amanecer".

Y con este título de película de alto presupuesto los medios de comunicación ya se han olvidado "de la actitud de búsqueda" que nos pide Bauman. Hoy escuchaba en Canal Sur TV que Gadafi "vuelve a convertirse en el enemigo público número uno del planeta"; y así nos pasaremos las próximas semanas. El mamarracho que tanta gracia nos hacía con sus jaimas, sus camellos y su escolta de vírgenes le ha quitado el puesto a Osama Bin Laden. Leía por ahí que a los líderes occidentales que han decidido atacarle no les ha gustado un pelo el uso que Gadafi ha dado a las armas que aquellos le vendieron y que ahora piensan destruir.

Y ya no preguntes por Fukushima. Los japoneses, esa gente que algunos decían estar apagando un incendio forestal con un botijo, han controlado (como siempre dijeron) la alerta nuclear. El final de esa película parece escapar del final apocalíptico; ni los japoneses abandonan Tokio, ni la cara les muta al verde, ni les salen escamas tras las orejas. Ahora los medios de comunicación occidentales abandonarán el país ordenadamente porque los átomos vuelven a su sitio, no así las 400.000 personas desplazadas.

Y no aprenderemos la lección. Ni lo hicimos en Irak, ni lo hicimos en Haití, ni lo vamos a hacer en Libia ni lo hemos hecho en Japón.. Y eso a pesar de que la catástrofe del Pacífico se ha empreñado en mostrarnos alguna de las grandes lecciones que a Occidente convendría no suspender. Lo escribe hoy en El País, Ryu Murakami, "Yo no huiré". Una historia, el civismo japones, que en nada ha interesado a los medios.

Se dice a menudo que los japoneses acatan escrupulosamente las reglas del "grupo" y que son expertos en la formación de sistemas de cooperación ante las grandes adversidades. Hoy sería difícil negarlo. Son incesantes las valerosas operaciones de rescate y los esfuerzos de socorro, y no hay noticia de pillaje alguno ... Pero, frente a todo lo que hemos perdido, la esperanza es realmente lo que los japoneses hemos recuperado. El gran terremoto y el tsunami nos han robado muchas vidas y recursos. Pero nosotros, que estábamos tan intoxicados con nuestra propia prosperidad, hemos vuelto a plantar la semilla de la esperanza. Así prefiero creerlo."
Daba un titular a esta entrada, Burka TV. La idea no es mía, al menos no lo es en su totalidad. El titular deviene de una expresión utilizada hoy por el PSOE en un acto electoral en Málaga. Se quejan los socialistas de que "la derecha ha impuesto un burka mediático" que el PSOE no es capaz de romper. Escuchaba la frase, y no pestañeaba, José Blanco. El vicesecretario general del PSOE no se siente responsable de haber contribuido, por acción u omisión, a asolar parte de la cultura democrática que caracterizaba a los medios de comunicación en España; y ahí está la TDT y su golpismo mediático. Por acción o por omisión CNN+ fue vencido por el edredoning del Gran Hermano, por acción o por omisión 2.500 trabajadores de PRISA están amenazados por un ERE que afectará si o sí a la calidad de la información, además de a su empleo.

De Gadafí al ERE de PRISA, así es el mundo globalizado, creo. En ese transito no es malo recordar al maestro Gabilondo. Dice en su recomendable y reciente libro "El fin de una época":

"Más allá de tiempos y de modas, lo que al cabo resultará siempre imprescindible es qué debe hacer el periodista, cómo debe enfrentarse a las cosas, cuál es su papel, cuál su protagonismo y cuál su posición ante la sociedad. Ésos son los elementos sustanciales , porque el enemigo mayor de la profesión llegará el día en que a la sociedad no le haga falta el periodismo".

2 comentarios

Gadafi es un mamarracho, el periodismo no debe hacer mamarrachadas

Que Gadafi es un mamarracho no lo discute ni el propio Gadafi. Hasta los "líderes mundiales" que el mes pasado le abrian sus ministerios se atreven hoy a decirlo. Hoy dicen negro donde ayer decían  blanco. Hoy lo hacen con Gadafi, mañana o pasado le tocará a Mohamed VI. No abundaré en este diagnóstico porque me resultará imposible mejorar a la siempre acertada Rosa María Artal.

Me preocupan más algunas de las consecuencias y conclusiones que podemos ir madurando de los sucesos de Túnez, Egipto o Libia. Lo simplificaré con 2 titulares de hoy:

Dos titulares del 23 de Febrero. Según pongas tu mirada más arriba o más abajo el mamarracho pasará de genocida a asesino (y no seré yo quien proponga dónde está el número de muertos que sitúa la barrera). Sólo quiero escribir que con 6 letras (P S E R A N) se pueden escribir 2 palabras 


No seré nada original si repito una idea ya por ahí expresada. La revolución digital nos obliga a reinventar el periodismo. Y si hablamos de periodismo sólo nos toca hablar de actualidad, de rigor, de compromiso, de rentabilidad social, de valores, de colaborar a construir la conciencia crítica de la ciudadanía. Si nos deslizamos por el tobogan por el que hoy patinamos sólo nos quedan caminos para los ERES y los despidos, no es un mal atajo para acabar con el oficio.

A ver qué os parece la propuesta del Centro de iniciativas para la cooperación. Gracias a nuestros compañeros de La 2 Noticias (TVE) por trabajar tan bien el que ayer fue el mejor vídeo emitido en las televisiones de España.